ARQUITECTURA CRITICA

Proyectos, Obras y Documentos de Arquitectura Contemporánea



Es posible construir el futuro mirando hacia el pasado y hacia la tierra? Si algo nos ha enseñado el 2025, es que la respuesta es un rotundo sí.

Este año ha marcado un punto de inflexión en la arquitectura y el urbanismo global. Hemos dejado atrás la obsesión por los rascacielos de cristal desconectados del entorno para abrazar una nueva era definida por la "inteligencia natural", la madera masiva y la infraestructura que prioriza al ciudadano.

Desde Venecia hasta Osaka, pasando por el corazón de Latinoamérica, aquí tienes el resumen definitivo de las noticias más impactantes del mundo de la arquitectura a finales de 2025.

1. El Pritzker 2025: Un homenaje a la memoria

El galardón más prestigioso de la arquitectura, el Premio Pritzker, fue otorgado este año al arquitecto chino Liu Jiakun. A diferencia de los "arquitectos estrella" de décadas pasadas, Jiakun fue reconocido por su "narrativa de la memoria".

Su obra nos recuerda que la arquitectura debe responder a contextos sociales urgentes utilizando materiales locales y técnicas tradicionales. Es un triunfo de lo vernáculo sobre lo espectacular, consolidando la tendencia iniciada por Riken Yamamoto en 2024.

2. Venecia y Osaka: Repensando lo colectivo

Dos eventos globales han dominado la conversación este año.

Bienal de Venecia 2025: Bajo la batuta de Carlo Ratti y el lema "Intelligens", la bienal exploró cómo la inteligencia colectiva (y no solo la Artificial) puede salvarnos de la crisis climática. El Pabellón de Baréin se llevó el León de Oro, demostrando que la climatización pasiva y la reutilización de recursos son el verdadero lujo moderno.

Expo Osaka 2025: La imagen viral del año es, sin duda, el "Gran Anillo" de Sou Fujimoto. Esta estructura de madera de 2 km de circunferencia no es solo una proeza técnica, sino un símbolo de unidad y conexión con la naturaleza, elevando la madera a la categoría de material del futuro.

3. Infraestructura es Arquitectura

En un giro histórico, el Premio Stirling 2024 (anunciado a finales del año pasado y marcando la pauta para este 2025) fue para la Elizabeth Line de Londres.

Por qué es relevante? Porque premiar una línea de metro sobre un edificio singular envía un mensaje poderoso: ''el mejor urbanismo es aquel que conecta, democratiza y facilita la vida diaria de millones de personas''.

4. Latinoamérica lidera las "BiodiverCiudades"

Mientras Arabia Saudita continúa con la faraónica y polarizante construcción de "The Line" (que ya avanza en cimentación), Latinoamérica apuesta por un enfoque diferente.

La CAF ha premiado este año proyectos en Portoviejo (Ecuador), Mar Chiquita (Argentina) y Curridabat (Costa Rica) bajo el concepto de BiodiverCiudades. Aquí, la tecnología no es el centro; el centro es integrar la flora y fauna en la trama urbana para combatir el calor y las inundaciones. No es luchar contra la naturaleza, es invitarla a volver a casa.
Tendencias que definieron el año

Para cerrar, si tienes que quedarte con tres conceptos clave de este 2025, que sean estos:

  • Renaturalización Radical: Ya no basta con muros verdes; hablamos de restaurar ríos y corredores biológicos completos dentro de las urbes.

  • Mass Timber (Madera Masiva): La madera contralaminada (CLT) es el nuevo hormigón. Más sostenible, más cálida y técnicamente viable para alturas medias.

  • Urbanismo Humano: Menos sensores digitales y más plazas permeables. La "Smart City" ha dado paso a la "Sensitive City".

Qué opinas de este cambio de rumbo? Crees que tu ciudad está preparada para integrar la biodiversidad o seguimos atrapados en la era del cemento gris?

Adán Martín, creador de 3D Collective, especialista en gráfica digital, renombrado y valorado dentro del mundo del 3D por sus videotutoriales, accedió gentilmente a una entrevista de Arquitectura Crítica. Gracias Adán.

AC: ¿Cómo han sido tus inicios con la informática de representación 3D? ¿Cómo descubriste la pasión por esa actividad?

AM: Me empecé a interesar por el 3D muy joven. Lo que más me llamó la atención al principio es que es un mundo donde hay infinitas oportunidades para darle rienda suelta a la curiosidad, miles de caminos por explorar y cosas por descubrir- Esto sigue siendo a día de hoy mi principal motivación, la posibilidad de darle rienda suelta a mi curiosidad.

AC: ¿Cómo es tu gestión del tiempo? Es visible tienes muchísimos comentarios y consultas por redes sociales...

AM: Al principio no tenía que pensar en esto, pero a día de hoy es imprescindible. Poco a poco he ido acomodando mi rutina diaria para poder hacer todo lo que necesito. Suelo dividir mi jornada en proyectos personales o propios (como 3D Collective, los tutoriales, estudiar, etc.) en la mañana y proyectos comerciales en la tarde.

Lo primero que suelo hacer por las mañanas es dedicar 1 o 2 horas a investigar las novedades en la industria y si alguna me llama especialmente la atención o la considero interesante la comparto en mi pagina de Facebook y en el grupo de 3D Collective. Después dedicó tiempo a mis proyectos personales, a estudiar o a grabar un tutorial. Intento no distraerme demasiado con las RRSS y establecer horarios para responder preguntas y compartir recursos, de otra manera, no tendría tiempo de hacer nada.

Por las tardes, trabajo en mis proyectos comerciales y atiendo las consultas de los estudios que asesoró profesionalmente.


AC: Los video-tutoriales y tutoriales en general son muy conocidos dentro del habla hispana, te han vuelto un referente por la claridad en la explicación y la dedicación. Recientemente anunciaste una serie de Workshops donde al momento de esta entrevista, ya hay fechas agotadas. ¿Te imaginabas el impacto comercial cuando comenzaste? ¿Fue una paciente estrategia?

AM: Todo empezó de casualidad y ha ido creciendo orgánicamente brindando oportunidades de las que no tenía ni idea cuando hice mi primer tutorial pero por las que estoy muy agradecido.

Los primeros tutoriales que hice nacieron después de un cambio radical en mi forma de ver las cosas. Hacia años que no me gustaba el rumbo general que estaba tomando la formación en nuestra industria muy centrado en la memorización sin fundamento y decidí que quejándome de la situación no lograría nada. Si algo no te gusta, puedes quejarte o tratar de cambiarlo. Yo quería saber si a los profesionales y entusiastas les resultaría interesante otra forma de aprender más centrada en la comprensión de los fundamentos, esa fue y sigue siendo mi motivación principal, el deseo de aportar algo a lo que creo es un cambio inevitable en la formación.

Estos primeros tutoriales gozaron de cierta popularidad y eso me dio las fuerzas para continuar publicando uno tras otro. Al principio no era consciente del impacto que tenían, durante el primer año del canal, no fue fácil compaginar el trabajo comercial con la creación de un tutorial a la semana y responder a todos los comentarios y dudas que llegaban en RRSS, pero empezaron a surgir oportunidades profesionales que me hicieron re-platearme mi carrera, trabajos como asesor privado para estudios importantes, muchos empezaron a contactarme preguntándome por formación presencial, cursos, etc., así surgió la idea de 3D Collective con el que pretendo dedicarme al 100% a la formación.

Los workshops son solo una parte de las cosas en las que estoy trabajando para 3D Collective. No tenía ni idea de que la aceptación sería tan buena, pensé en un plazo de 2 meses de anticipación para poder completar el aforo mínimo y las entradas para los 3 eventos en España se agotaron en menos de 24hs. Me sigue sorprendiendo el apoyo que me brinda la comunidad y estoy muy agradecido por ello.

Creo que una de las cosas buenas que han traído las RRSS al mundo profesional es que ahora mismo se trata mucho más de las personas y no tanto de las “marcas”. Si eres honesto con las personas y te esfuerzas para aportar recursos valiosos la gente te recompensa con su apoyo.

AC: La tecnología evoluciona exponencialmente, el VR está en pleno auge. ¿Cómo imaginas el panorama cercano de los próximos años?

AM: Creo que en los próximos años la tecnología va a continuar evolucionando, trabajar de forma interactiva va a ser una realidad, las herramientas son cada vez más fáciles de usar y más intuitivas, reducir estas barreras va a permitir que mucha más gente decida usar esta herramienta para expresar su creatividad y eso me parece fantástico, es una profesión muy joven y es muy emocionante ver como crece y se desarrolla.

AC: ¿Alguna reflexión que quieras agregar?

AM: Creo que en nuestra profesión es fundamental desarrollar una buena capacidad de aprendizaje y para lograrlo es importante desarrollar nuestra creatividad y descubrir una motivación personal. A la hora de aprender algo, aprender de memoria puede parecer más rápido al principio, pero es una pérdida de tiempo por que hay que estar re-aprendiendo cada 2 dias, es mejor profundizar y comprender los conceptos fundamentales para crear una base sólida de conocimientos sobre la que construir nuestra carrera.


Adán Martín, 35 años, residente en Madrid, España.
Creador de 3D Collective

En el cine prima el prejuicio de entender la arquitectura como una escenografía decorativa. Como una disposición de elementos, texturas y colores que ambientan el espacio donde se desarrolla la trama narrativa. Se la concibe como un fondo sobre el cual se despliegan las figuras, una retaguardia subordinada al deambular de los intérpretes.

No obstante, existen ciertos realizadores para quienes la arquitectura no juega un rol subalterno sino que se asume como disparador protagónico del relato. Convertida en una usina conceptual, en la herramienta inescindible de su estrategia narrativa, la arquitectura pierde el carácter ornamental para proyectarse como un territorio desde donde edificar una poética. Este giro redunda en beneficio mutuo: dota al lenguaje cinematográfico de un recurso que potencia la capacidad sugestiva del film y restituye a la arquitectura sus atributos expresivos, su aptitud para condensar ideas y emociones. Ya en sus orígenes, el cine buscó tomarle el pulso a la ciudad con un registro documental. En esta línea compuso una serie de “sinfonías urbanas”, evocando la metáfora musical de Lewis Mumford: “mediante la orquestación compleja del tiemp o y del espacio, mediante la división social del trabajo, la vida de la ciudad adquiere el carácter de una sinfonía”. Se trata de films menos interesados en identificar hitos urbanos que en captar el nervio de la metrópoli.

Berlín, sinfonía de una gran ciudad (1927), de Walter Ruttman se erige en canon del género. Narra un día en una Berlín opulenta, suntuosa y algo fatua que anhelaba devenir faro de la modernidad, reflejando el flujo de personas, vehículos y mercancías como engranajes de una sociedad mecanizada que fenece cuando las máquinas y las luces se apagan.

En línea similar, El Hombre de la Cámara (1928), de Dziga Vertov, busca describir la jornada de un operador soviético dedicado a filmar San Petersburgo, agitando con su montaje vertiginoso –atravesado por el constructivismo y el futurismo– la contraposición entre burguesía y proletariado. En A propósito de Niza (1930), Jean Vigo también lanzará sus invectivas a la burguesía hedonista que invade en el verano la ciudad veraniega. Y Joris Ivens en su corto Lluvia (1929) ofrecerá una poética mirada sobre la impronta melancólica de Amsterdam en un día de lluvia. Aunque precursores de todos ellos fueron Paul Strand y Charles Sheeler, quienes en Manhatta (1921) apelaron a un montaje de planos abstractos, picadas y contrapicadas que delataban las aspiraciones de una Manhattan geométrica y vertical.

Desde la ciencia ficción, las vanguardias blandieron su crítica contra las utopías urbanas del futurismo. Descreídas del progreso, idearon films donde las profecías derivan en su inverso: una ciudad distópica de matriz totalitaria.

Metrópolis (1921), de Fritz Lang, epítome del género, funda su relato en una dicotomía entre la megalópolis robotizada habitada por una elite y el cavernoso submundo de operarios que la sostiene, casi como una dialéctica entre dos tópicos: el rascacielo y la catacumba. El film propiciará variantes aggiornadas, desde films de corte cyberpunk como Blade Runner (1982) de Ridley Scott a otros más sarcásticos, como Brazil (1985) de Terry Gilliam. En ambos casos, el futuro deshumaniza la urbe despojándola de valores emotivos; en uno, debido al desarrollo cibernético; en el otro, a la maquinaria burocrática.

Tributario de la posmodernidad, el film de Scott plasma bajo la pátina de una llovizna gris, una ciudad ecléctica, de majestuosos edificios abandonados, calles cosmopolitas, mercados atestados, ruinas, y basura atravesada por columnas griegas, dragones chinos, pirámides egipcias y anuncios de neón. El de Gillian indaga en la monumentalidad de los espacios áulicos, la iteración de elementos derivados de la producción en serie y el impacto de las perspectivas panópticas.

De tono más intimista, Alphaville (1965) de Jean Luc Godard invoca una ciudad homónima, carente de sensibilidad por el asedio de una frialdad lógica y tecnológica. E Invasión (1969) de Hugo Santiago (con guión de Borges y Bioy Casares) remite en “Aquilea” a una Buenos Aires sitiada por oscuros invasores contra los que se alza una resistencia abocada a salvaguardar una antigua ética.

Ambos films, a diferencia de los anteriores, no procuran efectos sino espacios y atmósferas que ocasionen una resonancia afectiva: uno imagina una ciudad de interiores, nocturna, lacónica y lúgubre; el otro, una ciudad gris, fantasmagórica, donde los pasos retumban en la soledad inmensa del espacio.

Hay realizadores que profesan una proverbial devoción por la ciudad. Toda la obra de Woody Allen puede leerse como una declaración de amor a New York, pero en Manhattan (1979) esa pasión se blanquea desde el afamado monólogo inicial, preludiando el romance de un neurótico que oscila entre un circuito decadente de vanidades intelectuales y un rostro beatífico que se ofrece como promesa y salvación. Allen querrá homenajear también otros distritos, como en Medianoche en París (2011) donde la ciudad luz deviene objeto de veneración más por las capas de su pasado cultural que por el presente de sus monumentos o en A Roma con amor (2012), donde inserta su don para la comedia en una Roma plagada de estereotipos.

Otros han hecho de la ciudad una recurrente obsesión. Wim Wenders, que se cansó de reflejar la vibración de las ciudades – Alicia en las ciudades (1974), Tokyo Ga (1985), Lisbon Story (1994), entre tantas– alcanzó su cúspide en Las alas del deseo (1987) celebérrimo film en el que un ángel sobrevuela el paisaje urbano de una Berlín de posguerra escindida por el muro. Impulsado por el ardor de una mujer, sobreviene el deseo del protagonista alado por devenir un ciudadano más y sentir las emociones de los mortales que la habitan.

Esa fusión entre el cuerpo femenino y el de la ciudad también es el tema de En la ciudad blanca (1983) de Alain Tanner, donde el marinero suizo se enamora de una mujer que cristaliza los atributos de una Lisboa que lo apasiona, confundiéndose ambas en un mismo objeto de evocación erótica. Su inverso podría ser Muerte en Venecia (1971) de Luchino Visconti, donde el efebo puro y perfecto que obnubila al protagonista se erige como contraste de una ciudad decadente asolada por la peste. Y un caso atípico, Happy Together (1997) de Wong Kar Wai, que despliega la pasión homoerótica de dos inmigrantes chinos por las entrañas de una Buenos Aires alejada de las típicas postales turísticas.

Las encrucijadas urbanas han sido fuente de sólidos núcleos dramáticos. El suspenso de La ventana indiscreta (1954) de Alfred Hitchcock sería inconcebible sin la percepción de los misterios que encierra un pulmón de manzana. Análogo criterio muestran Mariano Cohn y Gastón Duprat en El hombre de al lado (2009) para trazar, a partir de un muro medianero, una ácida parábola en torno a la buena vecindad (y a la casa Curutchet de Le Corbusier). En el inmueble como bastión de una dignidad se sostiene La estrategia del caracol (1993) de Sergio Cabrera, articulada en derredor del clandestino despiece y mudanza de una antigua casa por sus inquilinos con motivo del desalojo. Y con un estilo rayano en la comedia negra, las intrigas de los pintorescos vecinos de una propiedad horizontal son el meollo de La comunidad (2000) de Alex de la Iglesia.

Los márgenes urbanos se radicalizan en films que abrevan en el drama material y existencial de las villas de emergencia. El espectro puede ir desde el realismo, como ese violento retrato de la favela inserta en una guerra de poder que refleja Ciudad de Dios (2002) de Fernando Meirelles o el autorretrato forjado “por manos villeras” como propone César González en Diagnóstico esperanza (2013), a miradas más estilizadas, como el candor onírico que alienta Milagro en Milán (1951) de Vittorio de Sica o la intensidad poética con que Akira Kurosawa reconstruye los barrios bajos de Tokio en Dodeskaden (1970). Entre esos extremos conceptuales, y en la desolación de un suburbio romano, se ubica ese fresco sórdido y grotesco que es Feos, sucios y malos (1976) de Ettore Scola.

La estilización de espacios y líneas arquitectónicas tiene sus egregios precursores. Robert Wienne en El gabinete del doctor Caligari (1920) fue de los primeros en distorsionar los decorados para que proyectaran el estado mental de sus personajes, haciéndolos circular por espacios retorcidos e inestables que, enfatizados por sombras y contrastes, van creando una atmósfera inquietante. Orson Welles hace lo propio en El proceso (1962) exagerando angulaciones y alterando escalas para acentuar la angustia del protagonista: cielorrasos opresivos, puertas enormes, pasillos largos y monótonos, edificios laberínticos y otras astucias ópticas buscan reproducir el clima asfixiante de la novela de Franz Kafka.

Las deformidades de la arquitectura moderna atraen la mordaz mirada de Jacques Tati en un célebre dueto: Mi tío (1958) y Playtime (1967). La primera plaga de gags una casa ultramoderna cuyo extremismo causa la paradoja de tornarla inhabitable; la otra vuelca su ironía en distintos arquetipos edilicios: un aeropuerto, un edificio de oficinas, un predio de exposiciones, un edificio de apartamentos, entre otros.

En torno a los fantasmas o fenómenos paranormales que habitan una mansión el cine ha fatigado kilómetros de celuloide.

Los otros (2001) de Alejandro Amenábar retoma la idea con acertada factura. Pero una variante menos literal es el de la casa tomada por fuerzas de orden emotivo. Andreas Kleinert la transita en Paisaje perdido (1992), donde el retorno de un hombre a la casa de su infancia propicia la reconstrucción de una identidad atravesada por el encierro y la opresión de sus muros. Y en La casa del ángel (1957) de Leopoldo Torre Nilsson, el fervor religioso con el que una madre traumatiza a su hija se impregna la atmósfera del hogar hasta devenir síntoma del drama psicológico que ahoga sus recuerdos. Esa noción del espacio como activador del metabolismo evocativo tiene un referente insoslayable: Alain Resnais. Baste citar Hace un año en Marienbad (1961), donde la memoria del personaje queda abducida en los pliegues y repliegues de un chateau barroco.

Alegoría de la vida conyugal, La mujer de arena (1962) de Hiroshi Teshigara subvierte un paradigma hogareño: la casa muta en una prisión que domestica el mapa emotivo del protagonista hasta anestesiar sus intentos de escape. O la casa que adviene objeto litúrgico: Andrei Tarkovski en El sacrificio (1986) le confiere ese carácter cuando, ante la amenaza de un conflicto nuclear en los álgidos momentos de la guerra fría (luego de Chernóbil), la bella dacha es ofrendada en holocausto.

Indiferentes al realismo, hay films que buscan imponer un artificio verosímil.

Golpe al corazón (1982) de Francis Coppolla, Q uerelle (1982) de Rainer Fassbinder o Aniceto (2008) de Leonardo Favio son buenos ejemplos de cómo una síntesis escenográfica puede delatar la simulación y, a la vez, cautivar la credulidad. Pero acaso la experiencia extrema sea Dogville (2003) de Lars von Trier, donde todo el espacio del pueblo consiste en un plano dibujado en el suelo. Promover la reconstrucción virtual no es sólo un recurso efectista: las transparencias de paredes, puertas y ventanas revela secretos e hipocresías escondidas y dan cuenta de la desprotección y vulnerabilidad del vecindario.

La arquitectura en el cine puede también homologar una doctrina. En El manantial (1948) de King Vidor, los avatares de un arquitecto por imponer sus ideas de avanzada contra el mediocre revival neo-historicista sirven para ilustrar una antítesis: individualismo contra colectivismo. El héroe –alter ego de Frank Lloyd Wright– diseña prodigiosos edificios inspirados en los postulados de la arquitectura orgánica.

Otro arquitecto visionario, el francés Ettiene-Luis Boullée, provoca los desvelos del antihéroe de El vientre de un arquitecto (1988) de Peter Greenaway, arrojándolo hacia una desventurada agonía por entre los hitos urbanos de Roma. Desde los fastuosos edificios imperiales a una arqueología de arcos, pilastras, cariátides, cornisas o arquitrabes, el film no se priva de recursos para hace relucir la atmósfera greco-romana del la ciudad. Sin embargo, que el elemento más primario de la arquitectura sirva de fundamento dramático a una trama sólo podía caber en la mente genial de Luis Buñuel: Simón del desierto (1965) se sustenta apenas en un penitente parado sobre una columna. Nada más, nada menos.

Autor: Arquitecto Gustavo Bernstein
Fuente: remitida por autor, publicada primeramente en arq.clarin.com


El proyecto 12-Country Coalition no tiene precedentes. Se trata de generar una barrera de verde (natural) en pos de frenar la desertificación que se expande hacia el sur de Africa. El total a abarcar de esta franja más conocida como "La gran muralla verde del Sahara" ronda los 7.000 Km de desarrollo.

Es ineludible la comparación con la Muralla China, que tardó 1.000 años en terminarse, solo que en esta oportunidad, si el proyecto no se convierte en realidad en menos de dos décadas, difícilmente tenga utilidad.

Como era de suponer son 12 los países involucrados en esta cruzada casi utópica. Es complejo imaginar sin ser un especialista en el tema si algo así tiene efectividad, pero según las fuentes se trata de un proyecto en serio y no una dudosa tesis publicada.


El hotel burbuja es un refugio de plástico opcionalmente transparente u opaco que es más espacioso que los alojamientos normales acampar (carpas, tiendas), pero mínimo para alojar una cama y mesa para desayunar.


Rêves Attrap proporciona tales refugios en tamaños de hasta 3,90m de diámetro en las colinas rurales de Marsella, Francia. Están diseñados para ser ligeros, portátiles y de bajo impacto ecológico.

Cada unidad viene equipada con lo esencial para pasar una noche como una cama, mesa y un par de sillas. La opacidad del ercubrimiento es elegible dependiendo del grado deseado de privaci
dad.



Llegué a la comunidad Tumbira a participar en un programa de (IPP) como voluntario CISV. Mientras buscaba la oportunidad de construir una casa. Había una casa de artesanía planeado. Me ofrecí a mí mismo para diseñar el proyecto, la comunidad y el FAS aceptaton. Durante seis meses viví en Tumbira, en el Amazonas diseñado y ayudado a construir la "casa de las artesanías y Museo José Garrido ".

Hubo un esfuerzo para que:
Todos los materiales y las personas involucradas en su implementación fueran de la comunidad. Era muy importante que todos nos sintiéramos como parte del proceso en lo que debía ser un edificio para uso de la comunidad - Para todo el mundo realizado por todos.

Con un pasado de la construcción naval en la comunidad, sabía que podía contar con experiencia y gran talento de carpinteros. Para ejecutar como para el intercambio de técnicos soluciones y la fusión de las dos áreas, no tan lejanos de la construcción. También hubo personas que son muy expertos en la tapicería. Se incluye como parte de la arquitectura DISEÑO - un arte y artesanía casa donde el arte es parte de la construcción - y creó una muy fenómeno interesante de compartir y enseñar la arte "Tupe", que será en el futuro su propósito. Por último, la importancia de mantener tradicional imágenes y materiales, para preservar la cultura local, reajustar en un diseño contemporáneo.


El museo es una manera de honrar a José Garrido. Un constructor, fundador de la comunidad y durante muchos años profesor de empleador y la mayoría de los habitantes. Una figura de innegable importancia en la reserva y una de las personas más increíbles que conocí.

Proyecto
Desde el postmodernismo en la arquitectura, hay - entre otros - el concepto de integración de diseño (y programas) en el específico las circunstancias del lugar. Un análisis de los factores que deben dar lugar a una sola obra de la arquitectura, ya que no existen conjuntos de situaciones exactamente iguales. En este ejemplo, y (en una aún más) complejidad debido a la especificidad de este sitio - la Amazonía, fue evidente como un factor a considerar en el enfoque arquitectónico. Es importante tener en cuenta que el ser parte de una financiera programa de apoyo a la comunidad, por lo que sería sentido de que se llevaría a cabo por, y el uso de materiales locales. Por lo tanto, inversión (como la construcción) se mantienen dentro de la comunidad! Un plan simple, un rectángulo de 8m x 15m, dividido en tres programas:

- LUGAR DE TRABAJO; LA TIENDA;
-MUSEO;

Un pasillo perpendicular a la dirección del viento más incisiva, la división (No simétrica) para almacenar y trabajar área. Permite mayor aire la circulación, y por lo tanto un suministro constante de aire fresco, que debido Es para cubiertas compluvium género proyecta el aire caliente a través de la parte superior de las fachadas. Como complemento, la paja en el la cubierta, así como una característica del material de esta zona, es un excelente aislante térmico. El pasillo también proporciona una penetración más luz. El museo de José Garrido - el fundador de la comunidad. Mejora de un local de referencia, respetado por unanimidad por todos.


Autor: Master en Arquitectura José Castro Caldas

En esta web siempre hemos criticado de un modo sarcástico propuestas y obras con título "verde, sustentable, ecoógico" donde lo que verdaderamente cobraba sustento, y bien cobrado, era el efecto publicitario.

Proyecto Högan es reciente pero sus integrantes vienen desde hace muchos años investigando y luchando silenciosamente (en términos de difusión) por sistemas constructivos que conjuguen la sustentabilidad en todos sus aspectos, desde lo ambiental, el uso, lo climático, la estetica, practicidad, economía y hasta lo social.

Dentro de la sección Otra Arquitectura y a modo de presentación de varios, comparten un panel resúmen con una introducción de pensamiento, técnica y la resolución de un muro liviano aislante compuesto principalmente por paquetes de qincha.

Autor: Arq. Armando Gross
Colaboradores: Ddor. Roberto Lascano,  Arq. Federico Fogliaco + Práctica Sustentable + Proyecto Högan.


Descargar panel en alta resolución


Estudio de prototipo de vivienda para poder ser realizado en cualquier región del Amazonas proyectado por el arquitecto José Castro Caldas.

El documento original en PDF se encuentra en portugués y puede ser bajado desde ACA.


Obra:  Permanent Camping
Autor: Casey Brown
Ubicación: Mudgee NSW, Australia
Superficie:  18m2
Año Proyecto: 2007
Fotografías: Rob Brown, Penny Clay

Ubicado en el centro oeste de Australia, esta estructura fue la realización de un sueño personal del cliente. Se situa en el borde de una colina rodeada de grandes rocas de granito y antiguos árboles secos, la torre ofrece vistas panorámicas a cientos de kilómetros hacia el horizonte.

Concebido como un refugio para una o dos personas, el edificio cuenta con un espacio mínimo de 3x3 metros. La estructura es una torre de dos pisos con revestimiento de cobre, en la que los lados se abren sobre el nivel del suelo para proporcionar amplias terrazas hacia el norte, el este y las elevaciones occidentales. Hacia el sur aparece un tanque de agua y un sistema operativo de sus componentes móviles. Cuando no está en uso, estas compuertas se cierren para proteger completamente el interior de madera y vidrio (de los incendios forestales fundamentalmente).

Internamente, la estructura está muy bien elaborada a partir de madera reciclada, entregando un espacio para dormir y una pequeña cocina con una estufa de leña de combustión lenta.

El agua se recoge en el techo, mientras que un WC, también en madera con revestimiento de cobre, se encuentra a pocos metros hacia el oeste. La estructura está muy bien aislada de los vientos y el frío, pero se permite el movimiento del aire libre cuando se requiera.Debido a la naturaleza aislada de la obra, el edificio fue prefabricado completamente por el constructor Broadfield Jeffery en Sydney y luego transportados al terreno para su construcción.



Steve Jobs, quien fue co-fundador y CEO de Apple Inc, expresó "Yo pienso que las más grandes innovaciones del siglo 21 se encuentran en la intersección de la biología con la tecnología. Una nueva era está comenzando." Las expresiones de este gran visionario se dieron en un contexto mundial caracterizado por una re-ingeniería en muchas de sus dimensiones; sociales, políticas, económicas, tecnológicas, y constructivas. La disciplina de la arquitectura ha sido especialmente afectada por algunos de esos factores detonantes de tal re-ingeniería: una intensa contracción económica, efectos del Calentamiento Global y cambios climáticos. Entonces, dentro de ése complicado contexto actual, ¿en qué modo la "nueva era" predicha por Jobs contribuye al progreso e innovación arquitectónica?

Las tendencias de diseño contemporáneas alrededor del mundo parecen apuntar hacia un Norte común: la tecnología como acelerador de nuevas tipologías. Y es que ciertamente la ciencia y la tecnología en los últimos años han sufrido un empinado progreso hacia dimensiones antes inimaginables. La biología sintética, la nanotecnología y la biomimesis comprenden tres de las diez tecnologías emergentes del 2013 según The World Economic Forum Global Agenda Council on Emergent Technologies. Estas tres especializaciones científicas se han encargado de difuminar las barreras entre el diseño sintético y las cosas vivas. Materiales regenerativos, capaces de crecer o moverse, órganos sintéticos, y superficies que imitan el proceso de fotosíntesis son algunos avances tecnológicos que guían un nuevo concepto de diseño que emula la adaptación y el proceso morfogenético de las cosas vivas. La ciencia contemporánea es capaz de generar tecnología que antes era solo concebida como parte de la ciencia ficción. La arquitectura no esta ajena a todos estos cambios que implican una innovación, no de estilo, sino de la propia definición.

¿Qué parámetros de diseño definen la forma de las cosas vivas? ¿Cómo funcionan los diseños de la Naturaleza? Estas interrogantes conforman la base teórica de la biomimesis, una filosofía que ha incursionado en muchas firmas de diseño y arquitectura emergentes. Arquitectos destacados en el mundo imaginan edificaciones dinámicas capaces de cambiar su configuración en respuesta a cambios del contexto. ¿Cuánto más seguro sería un edificio si su estructura imitara la mecánica de un esqueleto que puede cambiar su configuración para mantener el balance? ¿Cuánto más saludable sería nuestro entorno urbano si las superficies de las edificaciones pudieran transformar el dióxido de carbono en oxígeno? ¿Cuánto más ecológicas serían las estructuras si fueran concebidas como parte del ecosistema natural?


La biomimesis implica traducir diseños biológicos en estrategias de tecnología que permitan resolver un problema determinado. Pero, ¿qué problemas enfrentamos en el Caribe además de los asociados al consumo energético y contaminación ambiental? Huracanes, terremotos, inundaciones, deslizamientos, y tsunamis son algunos de los problemas o potenciales problemas que puede enfrentar nuestra región caribeña y que, por falta de una adaptación mejor, podrían potenciar desastres de gran magnitud. Desde el 2011, en la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, el taller de diseño BioTectonic Analogues in Architecture investiga diversos diseños biológicos para definir estrategias de diseño arquitectónico mejor adaptado. Pero es durante este semestre que en el taller se lleva a cabo una investigación que atiende los potenciales desastres a los que está expuesta nuestra región caribeña. Inspirado por palmas, cavernas, bambú, hojas, corales, mangles y hasta fibras del tejido de las arañas sirven como modelos de estudio para mejorar la tecnología de edificaciones capaces de responder a las eventualidades de nuestro contexto.

Del análisis preliminar se desprende que la geometría del bambú, por ejemplo, podría potenciar el diseño de mejores estructuras antisísmicas. La superficie de una palma es capaz de manejar grandes cargas de viento por la flexibilidad de su tronco lo que inspira a estudiantes a diseñar arquitectura más apta a manejar fuerzas de vientos huracanados. El estudio del patrón microscópico de una hoja promete un futuro donde los edificios pueden flotar durante una inundación para minimizar el impacto de este recurrente fenómeno. Incluso, el estudio de mangles y corales sirven para determinar morfologías que podrían proteger las costas de potenciales tsunamis en nuestra región. Más aún, el estudio de proteínas elásticas y la morfología de nuestras cavernas sirven para proponer un tipo de arquitectura que, en el futuro, podría reajustar su configuración estructural para manejar mejor fuerzas extremas de la Naturaleza.

La Dra. Rachel Armstrong de la Escuela de Arquitectura de Barlett en Londres es quizá la portavoz más enfática en aplicar los principios biológicos para mejorar las características de la arquitectura contemporánea en respuesta a las proyecciones para el futuro. Su propuesta concluye que "Cualquier Civilización Suficientemente Avanzada es Indistinguible de la Naturaleza." Una arquitectura sustentable es aquella que consigue formar parte del ecosistema natural, sólo así minimiza su impacto sobre el mismo. Para que un diseño forme parte de ése ecosistema entonces debe imitar su comportamiento, uno que por definición es biológico o vivo. La tecnología contemporánea es totalmente capaz de proveer ciertas propiedades de ése comportamiento biológico a estructuras arquitectónicas. El taller de diseño de la Escuela de Arquitectura, PUCPR reconoce esa tendencia que promete dominar el futuro de la industria de la construcción. De ese modo, ya comenzamos a plantearnos cómo será la arquitectura biomimética del Caribe y cómo nuestro entornó construido será capaz de mitigar aquellos potenciales desastres naturales a los que actualmente no estamos adaptados congruentemente.

Más información: www.biotectonica.blogspot.com



Lagos es la capital comercial de Nigeria y por ende su centro económico, con una población aproximada de quince millones de habitantes.. La comunidad de Makoko se compone por 250.000 personas, las que ha vivido en casas sobre pilotes por encima del agua durante generaciones.

El estilo de vida fluvial, donde la vida se desarrolla todos los días sobre canoas, llevó a los colonos portugueses a nombrar a la ciudad como Lagos. En los últimos años los debates locales y nacionales se han llevado a cabo sobre el impacto del cambio climático sobre las “poblaciones acuáticas” frente a los crecientes niveles del mar, la erosión costera y las lluvias tropicales que han abrumado el sistema actual.

La oficina NLÉ Architects, dirigida por el arquitecto nigeriano Kunlé Adeyemi, está construyendo una nueva escuela multinivel en Makoko, una de las regiones más pobladas de Lagos, Nigeria. Aunque esto no suena muy raro, la diferencia es que, en un esfuerzo por resolver los problemas de la escasez de tierras y la gestión deficiente de los desechos en un área propensa a las inundaciones, esta escuela se levanta sobre plataformas flotantes.

Diseñada para 100 alumnos y su personal docente, la escuela tiene 100 m2 y 10 metros de alto. El diseño utiliza aproximadamente 256 barriles de plástico para flotar en el agua y la estructura está construida con madera de origen local.

Paneles solares están previstos para proporcionar electricidad, mientras que de la recolección de agua de lluvia facilita el uso de los inodoros de compostaje, instalados como una solución para el sistema de alcantarillado inexistente. El equipo de diseño ha incluido un parque infantil en el nivel de base con otros dos pisos para aulas.

Los arquitectos de NLÉ esperan que el diseño de la escuela Makoko sea un prototipo para mejorar la arquitectura y el urbanismo de las ciudades costeras de África y así crear casas, centros comunitarios y áreas de juegos flotantes.

Kunlé Adeyemi dice que si el edificio de la escuela tiene éxito (cuyo presupuesto es considerablemente más bajo que la construcción en tierra), las estructuras duplicadas podría proporcionar viviendas para más de 100.000 personas en la zona.


Nuevo post de la sección Otra Arquitectura:
 
Andrea Fitrianto lideraba un grupo de arquitectos locales del asentamiento "La Matina" situado en Davao, Filipinas, y junto con el apoyo de varias fundaciones realizaron desde 2010 talleres de diseño e investigación donde se exploraron alternativas que ofrece la caña de bambú.

El puente construído en 2011, actualmente funcionando, fue hecho en cooperación de la comunidad general en un proceso inclusivo que está detallado en el blog, donde también intervinieron especialistas de Indonesia.

La pasarela que cubre una luz de 23m tuvo un costo de US$10.000.



Durante una semana al año en Nevada, Estados Unidos, se realiza un evento en un lugar apodado Black Rock City donde "emergen" del suelo desértico construcciones efímeras. Dicho encuentro se llama Burning Man y año tras año resulta cada vez más atractivo por los ingeniosos sistemas improvisados (la mayoría no) para construir esta arquitectura temporal, y nos hace repensar los arquetipos.

El fotógrafo y autor Glade Philippe lo registró fotograficamente durante 15 años y esta es una pequeña selección.


Obra:  Persbericht
Autores: Studio Elmo Vermijs
Ubicación: Isla Terschelling, Holanda
Año Proyecto: 2012
Fotografías: Gemma of Linden

El 15 de junio de 2012, durante la inauguración del Festival Oerol en la isla de Terschelling – Holanda, se abrió oficialmente este pabellón en base a materiales reciclados, como una nueva plataforma para debates, discusiones, conferencias y presentaciones musicales.

Las inicitaivas comunitarias locales fueron el punto de partida y la inspiración para el diseño de un pabellón móvil que simboliza esta forma social de trabajo, basado en el potencial local y desde allí potenciar el desarrollo de nuevos proyectos.

Cada pieza del pabellón tiene su propia historia. En la parte posterior del pabellón hay un gran lienzo que muestra de donde proviene cada uno de sus elementos reciclados. Durante los próximos años, el pabellón estará disponible para diversos eventos en Terschelling y otras islas cercanas.

Fuente: archdaily


El arquitecto colombiano Simón Vélez se ha convertido en una celebridad mundial por sus vanguardistas construcciones con bambú, entre los que se cuentan puentes, viviendas e inclusive el pabellón ZERI (Zero Emissions Research and Initiatives) de la feria tecnológica de Hannover, Alemania, en el año 2.000, construido íntegramente con este material.

Este pabellón fue el más visitado por el público y en él se presentó la computadora portátil “Ecobook”, fabricada con bambú por la compañía Asus.

Entre las más emblemáticas construcciones hechas con bambú en América Latina se encuentra la catedral de Pereira, en el eje cafetero colombiano, zona de gran actividad sísmica, un peligro para el que la flexibilidad y resistencia de las construcciones en bambú presentan grandes ventajas porque como dice el mismo Vélez, “el bambú no es sismoresistente, es más bien sismoindiferente”.

El bambú puede utilizarse ventajosamente como materia prima para producir laminados, machimbrado, pisos, gabinetes, paneles, etc, con una resistencia, durabilidad y elegancia infinitamente superior al plástico y a otros tipos de madera más costosas y menos ecológicamente sustentables.

Los bosques de bambú son muy abundantes en Venezuela, Colombia, Ecuador y Centroamérica. Contribuyen a la regulación y mantenimiento de los cursos de agua y a la conservación de las cuencas hidrográficas. Esta planta es un gran fijador de dióxido de carbono, (uno de los gases que producen el efecto invernadero), porque al ser utilizada o transformada su madera no libera a la atmósfera el gas retenido.

Un bosque de bambú se regenera cada 5 años sin necesidad de replantarlo, lo que lo hace altamente sustentable como materia prima de la construcción, al contrario de especies como el Cedro (20 a 25 años) y el Roble (75 a 80 años).



Desde hace algunos años Colombia está importando maquinaria, tecnología y asistencia técnica de Taiwán para utilizar el bambú como material de construcción. Ahora que Venezuela mantiene excelentes relaciones con la República Popular de China sería deseable que indagáramos las múltiples posibilidades que esta planta presenta en todo lo referente a la construcción de viviendas y la milenaria experiencia que los chinos poseen en esta área.

Joel Sangronis Padrón - Profesor UNERMB
Fuente: Revista Digital Apuntes de Arquitectura

Con esta obra se inaugura una nueva sección en Arquitectura Crítica llamada "Otra Arquitectura, La Arquitectura", donde se darán a conocer o ayudar a difundir aquellas obras y proyectos que no califican en las revistas de arquitectura, que no tiene altos presupuestos, que no son medio de expresión ni enaltecedoras de egos de autor, o simplemente variantes a las tecnologías y modos de hacer actuales. Fuese cual fuese el ejemplo, todas tienen un sustento profesional y mucho más aún social.

Invito a los lectores y autores que merodean esta web colaboren con la difusión o dando conocer este tipo de obras ya que no es fácil llegar a estas por los "canales oficiales", pero por suerte las hay en varias latitudes.



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Obra: Escuela Nueva Esperanza
Autores: al bordE, David Barragán, Pascual Gangotena
Colaboradores: Xavier Mera, José Antonio Vivanco, Estefanía Jácome
Ubicación: El Cabuyal, Ecuador
Fecha de proyecto: 2009
Fecha de construcción: 2009
Superficie: 36 m2

Escuela Nueva Esperanza
Manabí – Ecuador
2009

“Para todos los que hacemos la comunidad de Puerto Cabuyal ha sido un motivo de orgullo el tener nuestra nueva escuela. La comunidad se halla ubicada en la playa, en el campo, en un sitio apartado de los pueblos, siendo la pesca y la agricultura la base del sustento diario. Hasta hace 4 años en la comunidad no existía ninguna escuela, por lo que la mayoría de sus habitantes son analfabetos. Creamos nuestra escuelita, funcionando durante este tiempo en una pequeña cabaña, este espacio se fue volviendo pequeño para la cantidad de niños, por lo que emprendimos la construcción un nuevo local.” El Profe

La mayoría de las escuelas del sector son hechas de hormigón, de forma rectangular, con rejas en las ventanas que más tienen el aspecto de cárceles, el nivel de deserción escolar es sumamente alto. Es por esto que, el proyecto busca no solo resolver problemas inmediatos, sino generar soluciones a largo plazo.

Era necesario diseñar un espacio acorde a los principios de una escuela activa, íntimamente relacionada con el ambiente natural que le rodea, un espacio donde los niños despierten su imaginación, su creatividad, su deseo de aprender nuevas cosas, y no un espacio donde los niños se sientan reprimidos.

El proyecto usa los mismos materiales y lógica constructiva con las que la comunidad ha venido construyendo por años sus casas. Una base de madera sobre pilotes, paredes de caña, estructura de madera y el techo tejido con paja toquilla o cade. La diferencia radica en la concepción y conceptualización del espacio, un lugar para una educación que fomenta el aprendizaje por medio de la acción.

“En el aprendizaje de los niños habido un gran cambio, desde el abrir la puerta y entrar a la escuela es un motivo de descubrimiento para ellos, una lección de física. El espacio es amplio en todo sentido, por lo que los niños se sienten más libres encontrando cada cual un lugar en donde desarrollar su actividad. El modelo y la estructura trasmiten un ambiente de frescura e imaginación que han favorecido para el desarrollo de actividades artísticas y académicas campo, a través de las enseñanzas que da el mejor profesor para un ser vivo, la naturaleza.” El Profe

Ahora niños y padres son orgullosos de su escuela, del cambio que ella a significado, siendo un motivo de unión y autoestima para toda la comunidad, y al ver como toda la gente de afuera que la conoce se admira de ella.

“En nuestra comunidad de pescadores, es lo más lindo poder tener una escuela en forma de barco, en donde todos los días los niños se suben a ella para navegar y descubrir nuevos mundos, desde su misterioso mundo interno, lleno de habilidades y potencialidades, hasta el gran mundo externo que nos rodea. En donde los niños aprenden de la ciencia y la tecnología, partiendo primero desde el valor de la vida en el campo, a través de las enseñanzas que da el mejor profesor para un ser vivo, la naturaleza.” El Profe



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Obra: CIB - Centro de Investigación Biomédica - Hospital de Navarra
Autores: Antonio Vaíllo Daniel, Juan Irigaray Huarte, Daniel Galar Irurre
Ubicación: Navarra, España
Fecha de proyecto: 2008
Fecha de construcción: 2011
Superficie: 12.150 m2
Fuente datos: Prensa estudio Vaillo + Irigaray
Fotógrafías: Rubén Pérez Bescós (derechos reservados).

Usos y Organización
Planta Baja: usos colectivos y de gestión del propio centro (salón de actos, biblioteca y administración)
Planta 1-2: usos de investigación (laboratorios, plataformas y áreas de servicio); el
Planta Semisótano: almacén general del hospital y
Planta cubierta. Alojan las complejas instalaciones que este tipo de centros requiere.

Máxima flexibilidad: plurifuncionalidad formal e iso-espacios de los elementos principales (laboratorios y plataformas de investigación) y la creación de un eje de servicios -espacios sirvientes- como espina dorsal, que alimentan al resto del edificio.

Las plantas extremas (baja: biblioteca + salón actos,… y cubierta: instalaciones) engloban las partes del programa de mayor disparidad funcional.

La imagen es inherente a su intrínseca funcionalidad. Se manifiesta mediante una envolvente que recubre sus determinaciones formales. La piel exterior “calca” sus estructuras internas.

Bio-mímesis y Bio-tipos
…el camello, el oso polar y la hoja: el proyecto pretende enlazar con el contenido del programa: investigación bio-médica, a través de la aplicación de la biomimesis (adaptación de sistemas biológicos a procedimientos y arte-factos humanos) en el proceso de generación arquitectónica.

Se toman estos tres bio-tipos como referencia para conseguir sistemas adaptativos similares.

El camello como paradigma de sección funcional
La defensa frente a condiciones climáticas extremas provoca la aparición de protuberancias como almacenamiento de reservas (agua, alimento, grasa, etc…);

De igual modo que la anatomía del camello se expande donde su función lo requiere, (y que en otro tipo de animal, sería deformación-mal-formación-a funcional,…) en este edificio se generan bultos y oquedades donde la propia función también lo requiere: apareciendo mochilas de diversos tamaños en cubierta (para acoger la multiplicidad de maquinas de instalaciones que un edificio tecnológico como este necesita) y oquedades en planta baja y sótano (accesos a almacén, carga y descarga de camiones, acceso a patio interior, entradas de luz a sótano, etc…)…así, el edificio se deforma para configurar una silueta capaz de funcionar eficazmente, incluso capaz de mutar a futuro en sus deformaciones, sin perder su esencia.

El oso como ejemplo de piel multifuncional
La piel debe mantener estable la temperatura interna del oso, a pesar del permanente frio exterior, y lo consigue mediante una piel gruesa negra, forrada con pelos huecos transparentes que mantienen el aire caliente en su interior: la visión que tenemos es de pelo blanco, pero es debido a la acumulación, y así además se mimetiza con el hielo y la nieve.

La hoja como integración entre resolución estructural y flexibilidad
Para el diseño de la placas de aluminio perforado se recurre al tercer biotipo: al igual que las hojas de los árboles, estas placas de enormes dimensiones (4500 x 800 mm) y de escaso espesor (3 mm) deben ser autoportantes, ligeras, flexibles y soportarse erguidas…para ello la mezcla del origami, permite generar planos, pliegues y nervios, rigidizando el conjunto y adoptando la geometría necesaria para proteger del sol y permitir la visión.

Alvaro Siza (1933) nació en Matosinhos, Portugal. Es uno de los 5 arquitectos más reconocidos del mundo. Ha recibido importantes premios como el Pritzker (1992) y la Medalla de Oro del RIBA (2009). Creador de importantes edificios que albergan programas culturales como el Centro Gallego de Arte Contemporáneo, en Santiago de Compostela, España y el Museo Serralves de Arte Contemporáneo, en Porto, Portugal.



Coordinamos una entrevista con Alvaro Siza. El lugar de encuentro fue su estudio en la ciudad de Porto, Portugal. El edificio donde está su despacho es una muestra de lo que es su arquitectura: austeridad, luz natural y el cuidado en los detalles constructivos. Llegamos el viernes 16/07 a las 6 y media de la tarde. El despacho estaba ya casi sin gente pero se podía ver en cada puesto de trabajo la energía de un lugar donde constantemente se está produciendo Arquitectura. Los gráficos que acompañan esta entrevista son los que realizó el Arquitecto mientras compartía amablemente sus ideas.

O.P. Queríamos saber primero si un encargo relacionado a lo cultural tiene un significado especial para usted…
A.S. Lo cultural es un programa muy interesante, bonito. Implica un empeño muy grande de la ciudad. Porque es un edificio que tiene una presencia importante en la ciudad.
Y que tiene, además de esta variedad en el programa, exigencias muy sabidas de luz natural, luz artificial, de aspectos de organización del museo, donde hay distintas formas y opiniones. Yo tengo la mía y fue aceptada. Yo había construidos dos museos antes de la Fundación Camargo. Es un programa que trata de la organización espacial y del tema de la luz.
Pero me gusta hacer un museo tanto como una casa. El tema es que si hay interés por parte de quien encarga, todo va a ir bien. La mayoría de las veces en los proyectos de obras públicas, los políticos que están 4 años en el poder quieren hacerlos rápido y cortar la cinta. Es una lucha para conseguir sacar algo de calidad de una obra pública y aquí fue muy bueno.


“Era un lugar bellísimo y dificilísimo. Eso lo hacía más interesante aun.”

O.P. ¿Cómo tuvo inicio el proyecto de la Fundación Iberé Camargo en Porto Alegre?
A.S. Fue un concurso, y escogieron mi proyecto y después me dieron condiciones de trabajo muy buenas. Era un propósito de la viuda de Iberê Camargo y que sus amigos apoyaron. Gerdau era amigo de Iberê. El tiene una empresa de acero y por lo tanto había dinero y voluntad de hacer.
Un ingeniero que trabaja para Gerdau, el ingeniero Canal, fue una persona fundamental en la obra. Un ingeniero joven que se interesa por la arquitectura y que organizó un equipo de construcción con lo mejor de cada área. Venía mucho aquí a ver el proyecto con todos los detalles. Y nosotros fuimos muchas veces a Porto Alegre.
Ha sido un placer hacer el proyecto. Una congregación de esfuerzos. Cuando es así o somos muy malos o sale muy bien. Porque lo normal es que cada proyecto sea una lucha.

O.P. ¿Qué es lo primero que se le ocurrió cuando aparece el encargo?
A.S. Primero la normal duda de hacer un proyecto donde no conocía a los clientes. Después me insistieron mucho, escribieron, mandaron fotos y videos del lugar. Entonces yo vi que era gente empeñada y seria.

Era un lugar bellísimo y dificilísimo. Eso lo hacía más interesante aun. Es difícil porque es estrecho. La dificultad del lugar es que era una cantera. Es más estrecho en una punta y luego están la ruta y el río. Yo metí del otro lado la parte del museo que exige más dimensión y a medida que se va haciendo más estrecho metí otros cuerpos que van acompañando.

Yo quería dejar espacio con vegetación que no quería tocar. En la evolución quedó muy ortogonal de un lado. Y del otro es como que la forma transporta la curva. Tenemos aquí unas salas, los accesos y un gran espacio en altura.

Uno de los temas más difíciles de decisión era el estacionamiento. Era necesario hacer carga y descarga con camiones grandes sin obstruir. Yo solo podía tener en condiciones buenas un solo piso subterráneo, por el nivel del agua. Pero necesitaba poner los archivos ahí. Tenía que poner un pequeño auditorio y un gran ascensor.

Y entonces al principio pensé poner el estacionamiento con una entrada por arriba, pero no era posible porque era una zona residencial y los vecinos no lo aceptaban.
Entonces lo único que vi era ponerlos debajo de la carretera que no es algo usual y como era gente con influencia en la ciudad negociaron con el municipio. La ruta es de sentido único pero con mucho tráfico. Entonces tuvimos que hacer la mitad del estacionamiento, para no interrumpir totalmente la carretera. Cerramos e hicimos la otra mitad.

O.P
. Tengo una pregunta que me resulta difícil, porque es un tema polémico sobre el edificio. ¿Por qué se cerró al río?
A.S. Hay ventanas pequeñitas desde donde se ve toda la ciudad. El museo necesita de una cierta interiorización, porque necesita de muros para la exposición, y necesita de un ambiente propio y de una luz controlada, como una oficina. Y porque si se mira, si estás obligado a ver un paisaje bellísimo como ese al final ya no puedes con ese paisaje. La belleza también tiene su intimidad. A los dos meses odias el paisaje porque es como una imposición. Allí cuando te mueves dentro del museo hay unos encuadres desde donde se ve toda la ciudad, todo el delta desde unas ventanas aparentemente pequeñas o en el atrio abajo.

Entonces queda el espacio para la muestra de Iberê Camargo, y también instalaciones de otros artistas. El museo hoy tiene que estar receptivo a no se sabe qué.



O.P. ¿Cuáles serían las constantes de su obra que se reflejan en el Iberê Camargo?
A.S. El tema de la luz, el control de la luz, es muy próximo al museo de Santiago y al de Porto. Porque son dos sistemas, que hice por primera vez en Santiago. Es una pieza que tiene vidrio donde la luz entra y baña todo el muro y va ahí también el aire acondicionado que resulta invisible, sin rejillas. Y la luz artificial viene de allí y se tiene control. El otro proceso es un doble techo accesible, que es muy tradicional en vidrio y luz natural controlable y luz artificial.

La otra cosa es que las salas para mí deben ser regulares y geométricas.
Pueden tener distintas dimensiones, pero siempre son salas. No me gustan estos museos de espacios abiertos donde es difícil montar las exposiciones.

Está también el gran espacio central con una entrada pequeñita pero que baña a todo de luz. Todo es una luz controlada.

Una cosa que odio es esta manía de poner proyectores, porque uno entra y se queda ciego. Siempre hay uno que está para acá. Además es malo para las obras de arte. Tiene que haber una luz muy baja, controlada, sino se estropean los dibujos. Cuando Picasso pinta un cuadro no pintaba con reflectores. Pintaba de día o de noche con la iluminación normal. Entonces para mí es ilegítimo esto de crear efectos. Porque no es lo que el artista hizo. Es un abuso. Ahora si haces una instalación dentro de una sala oscura, negra, hay que ver de hacer las tomas de luz. De ahí a poner un museo todo sin luz… Una exposición con luz de día es maravillosa.

Y luego está el tema de la seguridad, las exigencias que hoy existen. Hay que encontrar formas que no invadan el espacio.

O.P. ¿Y cuáles serían las variables?
A.S. Nosotros tenemos nuestras idiosincrasias. Y cada obra tiene un pasado de experiencia por detrás, dónde queda, cómo se puede trabajar allí. Es muy distinto si el país es artesanal o industrializado. Cómo es el presupuesto, si hay mucho o poco dinero. Hay un pasado del mismo arquitecto, y de todos los arquitectos por la historia.

También hay especificidades. Por el programa, el momento histórico, el momento político, que estructura un proyecto, la disponibilidad de variedad de funcionamientos, el lugar.

O.P. ¿Cómo trabajan aquí en su despacho?
A.S. Somos 23. Normalmente hay uno que está coordinado el proyecto con un equipo. Doy las instrucciones preliminares y hay un colaborador que hace modelos del terreno y estudia en detalle el programa para ver los condicionamientos y yo voy trabajando más libre. Y el coordinador trabaja también conjuntamente con los ingenieros, que en mi caso están aquí en el mismo edificio. Por lo tanto los ingenieros participan en las discusiones sobre el proyecto. Si la obra está lejos ahí la computadora ayuda y luego una asistencia de obra muy fuerte.

O.P.: En la fundación Camargo llama mucho la atención la manera como están resueltos los encuentros de las barandas en forma de cruz…
A.S.: Es muy importante. Aunque la calidad de la obra no es solo eso, pero pierde mucho sin el cuidado de los detalles. Si no hay rigor en la búsqueda de continuidad de los materiales, en sus uniones no se consigue.
La calidad se está perdiendo mucho por varias razones. Una es porque cada vez más se está retirando al arquitecto el control de la obra.
Ahora meten a esos equipos de obra contratados por el dueño que normalmente son completamente ajenos al tema de la calidad y es mucho más difícil porque hay interferencias. Si el dueño de la obra no está verdaderamente interesado en tener calidad será muy difícil encontrarla.

O.P. ¿Qué opina de las publicaciones de arquitectura?
A.S.: La revista engaña mucho (risas). Tú puedes ver una obra que cuando la visitas es muy diferente a las fotos de la revista. Porque la fotografía rara vez logra captar verdaderamente la atmósfera. La foto funciona así. Con la obra de calidad nunca tienes una decepción cuando vas a verla porque la obra es más que la foto.
Una obra sosa, débil, en la foto te puede gustar mucho. Mientras más grande es la calidad del fotógrafo más grande puede ser la sorpresa. (risas)
Cuando visité por primera vez la Casa de la Cascada fue sublime. O cuando vas a ver una obra de Barragán no es lo mismo que ver las fotos, es mucho mejor.

“¡Cuánto ganó Le Corbusier con su presencia en Sudamérica! Hay una verdadera revolución en su obra. Se puede ver el entusiasmo en sus obras después de su visita a Sudamérica. Pero también cuán importante ha sido la presencia de Le Corbusier en Latinoamérica. Este encuentro es fundamental.”

O.P. De los arquitectos de Latinoamérica ¿hay alguno que le guste?
A.S. ¡Muchos! Salmona me gustaba mucho. Clorindo Testa, Niemeyer, Reidy… hay muy buenos. Los arquitectos de Latinoamérica no son muy publicados. No es fácil conocerlos. Sudamérica en general está mal publicada. La mayoría de las revistas famosas europeas tienen una debilidad en esto.
L’architecture d’aujourd’hui en la década del 50 publicó mucho y después dejó de hacerlo. Deberían dedicarse más a Sudamérica porque hay cosas fantásticas y porque de este intercambio surgen cosas maravillosas para los dos continentes. ¡Cuánto ganó Le Corbusier con su presencia en Sudamérica! Hay una verdadera revolución en su obra. Se puede ver el entusiasmo en sus obras después de su visita a Sudamérica. Pero también cuán importante ha sido la presencia de Le Corbusier en Latinoamérica. Este encuentro es fundamental.

O.P: ¿Usted se ha llevado algo de su encuentro con Sudamérica?
A.S.: En la fundación Iberê Camargo se ve claramente que se ha hecho con este entusiasmo producto del encuentro con la extensión del territorio. Portugal es pequeño y eso para mí tuvo un impacto enorme.
Y en Argentina también. La cuadrícula, que conocía en los libros, fue una experiencia nueva. Trabajar ahí es otra cosa. Hay que resolver un problema de escala muy importante.

O.P. ¿Tiene algo para decirle a los recién iniciados en la arquitectura?… ¿una pista para tirarles?
A.S: La única pista es trabajar y viajar. Aprender a ver.
El viajar es el mejor aprendizaje que se puede hacer. Viajar, viajar y ver. Es para todos un estímulo enorme. Es como cargar las baterías. Y después trabajar… Hay que luchar por el reconocimiento del papel del arquitecto dentro del equipo. Hoy todo es trabajo de equipo. La tendencia es que hay especialistas en ingeniería, especialistas de no sé qué cosa y el arquitecto es tratado como un especialista en arquitectura. Esto es una cosa loca porque la especialidad del arquitecto es no ser especialista. Está en coordinar. Es un espíritu libre para mirar a todas las contradicciones que existen entre los distintos condicionamientos y construir un todo. La crisis de la arquitectura está en un mundo que tiende a considerar que todo está fraccionado…. Es un absurdo, nunca fue así.

Hoy no hay un Leonardo Da Vinci o un Miguel Ángel. Hoy hay un equipo donde para hacer bien, todos tienen que participar. Pero no es cada uno en su casa dibujando su planta con su computadora y después juntarlos. Y eso es para mí la gran crisis de la arquitectura hoy, y también un problema cultural.
Colaboración: Guillermo Mir, Sebastián Pereyra Macovaz, Ariana Vieira, Marco Rampulla
Fotografías: Daniela Goulart1, Fábio Del Re2, Mathias Cramer3, Nivaldo V. Andrade4, Guillermo Mir5, Omar Paris6

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